Ejercicio 001: El calcetín rojo.

A veces, aún con la necesidad imperiosa de ponernos a escribir, puede darse el caso de que nos encontremos perdidos y sin tener ni idea de lo que queremos contar. Hace poco alguien me dijo que la solución para el síndrome del folio en blanco es escribir algo, lo que sea, porque así deja de estar en blanco. Pero como no siempre es tan sencillo, creo que es más eficaz intentarlo con otro tipo de técnicas. Los ejercicios de escritura pueden ser un gran punto de partida para soltar la imaginación y la palabra.

Precisamente por eso les traigo esta nueva sección del blog: taller de escritura. Tanto para los que quieren evitar esa parálisis de la escritura como para los que buscan ejercicios que les ayuden a practicar y mejorar, iré publicando propuestas que puedan ser de utilidad. Además, si quieres, puedes mandarme los ejercicios que realices o dejarlos como comentarios del post para que, entre todos, valoremos el trabajo y sigamos mejorando. Pero bueno, vamos con el ejercicio que es de lo que trata esta entrada. Quiero comenzar la sección con un disparador creativo, un ejercicio cuya intención es desbloquear la mente y dejar que fluyan las ideas. Al final del post encontrarás la ficha descargable del ejercicio.

La premisa inicial es “Se pasó una hora buscando el calcetín rojo”. A partir de aquí, anota 5 motivos que expliquen esa frase y 5 posibles personajes para protagonizarla. No te preocupes porque tus respuestas sean disparatadas o sin sentido. Escríbelas sin preocuparte, déjate llevar.

Recuerda: “se pasó una hora buscando el calcetín rojo”. ¿Quién y por qué? 5 respuestas.

Cuando hayas terminado la lista, elige el personaje y el motivo que más te gusten. Con estos elementos, crea un texto de al menos 300 palabras. Si quieres, puedes comenzarlo con la frase “Se pasó una hora buscando el calcetín rojo”, pero no es obligatorio. Lo que sí debe tener el texto es un inicio (presentación breve de la situación), un nudo o medio (desarrollo de la situación o de la acción) y un desenlace (en el que se soluciona la situación).

Espero que te guste el ejercicio. Cualquier duda sobre el mismo, no tienes más que preguntar!

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Descargas:

Descarga | Ficha ejercicio 001

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11 thoughts on “Ejercicio 001: El calcetín rojo.

  1. Muy buen ejercicio y tan sencillo. El estudiante soltará sus frases, oraciones y argumentaciones con gran naturalidad, ya que no hay exigencia marcada; sino expresión libre.

  2. Se pasó una hora buscando el calcetín rojo después de que el perro lo sacudió por toda la calle, era el encargo que su madre le había encomendado con tanto recelo, fue su culpa por haberlo agitado de lado a lado mientra caminaba por la calle in saber que el perro loco de la esquina le encantaba atacar personas (especialmente aquellas que llevaban un color rojo encima). aun le dolían los brazos y la pierna pues la revolquiza duró más o menos cinco minutos, tanta acción en su cuerpo no la había tenido desde la primaria cuando solía jugar football con sus amigos. Buscó entre la basura, debajo de los carros, preguntó a la gente y no lo encontró. Decepcionado de su eficacia al cumplir el favor de su madre regresó cabizbajo y maquinando una buena historia que sorprendiera a su madre, una buena historia que lo hiciera parecer ante ella un héroe, pero no pudo pues no dejaba de pensar en el perro que casi le arranca la camisa, aunque no sufrió heridas de gravedad más que pequeños raspones provocados por los tallones del suelo continuaba nervioso tratando de controlarse. De repente el perro pasó corriendo delante de el perseguido por otros más que querían el calcetín rojo que llevaba en su hocico, el mismo que Jesús buscó por una hora.
    Intentó seguirlos pero fueron muy rápidos para un muchacho de 15 año lastimado y raspado de las rodillas, más adelante los perros pelearon dejando en segundo termino el calcetín rojo babeado y roto, una mordida llevó a otra y así hasta que se dispersaron dejando el tan preciado objeto yaciendo en el piso, corrió con dificultad para agarrarlo y teniéndolo entre sus dedos corrió de nuevo, pero esta vez con su madre quien estaría orgullosa de su hijo por haber cumplido el encargo.
    Entró corriendo casi sin aliento, buscó a su madre en la cocina, en la sala y al fin la halló en el cuarto de lavado. “al fin llegas, creí que no llegarías antes de tu padre” dijo su madre. Pues el calcetín rojo evitaría que ese hombre la golpeara por tener incompleto un par de calcetes rojos.

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